Growth Partner vs agencia tradicional: ¿qué modelo de colaboración conviene a tu empresa?

Durante mucho tiempo, la relación entre empresas y agencias de marketing se entendió bajo un esquema clásico: un servicio puntual a cambio de un honorario mensual. Ese modelo, conocido como agencia tradicional, todavía funciona y tiene su espacio. Sin embargo, en los últimos años comenzó a tomar fuerza otra forma de colaboración: el Growth Partner.

La diferencia no es de etiqueta. Implica un cambio profundo en la manera de pensar la relación entre agencia y cliente. Y, para quienes buscan crecer en mercados cada vez más competitivos, puede ser la diferencia entre tener un proveedor o sumar un socio estratégico.

La mirada de la agencia tradicional

Una agencia tradicional suele trabajar sobre encargos específicos. Manejo de redes sociales, campañas de publicidad, diseño gráfico, producción de contenido: cada tarea está bien delimitada y se mide por la calidad de la entrega. Para muchas empresas, esta modalidad es práctica porque permite controlar costos y contratar solo lo que se necesita en cada momento.

El límite aparece cuando la empresa busca ir más allá de la ejecución. Una agencia tradicional no siempre está involucrada en el negocio en su conjunto; su foco está en cumplir con lo que el cliente solicita, más que en repensar la estrategia de crecimiento.

Qué plantea un Growth Partner

El Growth Partner parte de otra premisa. En lugar de ser un proveedor externo, se integra al negocio como un aliado de crecimiento. Eso significa que no solo se ocupa de campañas o acciones puntuales, sino que acompaña en decisiones más amplias: estrategia comercial, posicionamiento, definición de canales, optimización de embudos y fidelización de clientes.

La lógica cambia porque el Growth Partner no se mide únicamente por lo que entrega, sino por los resultados que ayuda a generar. En algunos casos, incluso su esquema de remuneración está atado al rendimiento, compartiendo riesgos y beneficios con la empresa.

Dos modelos, dos formas de entender la colaboración

El contraste es claro: mientras la agencia tradicional aporta servicios bien definidos, el Growth Partner aporta visión estratégica y se involucra en la gestión del negocio. El primero responde a un pedido; el segundo propone, corrige y ajusta como si fuera parte del equipo interno.

Para algunas empresas, especialmente las que buscan resolver necesidades puntuales, el modelo tradicional sigue siendo suficiente. Pero para aquellas que quieren crecer de forma sostenida y abrir nuevos mercados, contar con un Growth Partner puede marcar la diferencia.

Conclusión

No se trata de decidir qué modelo es “mejor” en términos absolutos. La clave está en entender en qué momento se encuentra tu empresa y qué necesita. Si el objetivo es cumplir con tareas concretas, la agencia tradicional sigue siendo útil. Pero si lo que buscás es un acompañamiento integral, alguien que piense el negocio junto a vos y lo lleve a resultados medibles, entonces el modelo de Growth Partner es el camino más coherente.

En Agencia 22 adoptamos este enfoque porque creemos que las marcas ya no necesitan más proveedores de servicios: necesitan socios que compartan la visión y se comprometan con el crecimiento real.

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